74. La formación de un verdadero siervo del Señor sucede en la presencia de Dios mismo; el verdadero siervo del Señor aprende más de Dios mismo que de personas humanas (Juan 6:45, 14:26, Gál.1:15-16, 1 Juan 2:27).
La preparación más importante para el ministerio es estar mucho tiempo con el Señor. (Marcos 3:14, Hechos 4:13)
75. La formación de un verdadero siervo del Señor sucede también por medio del ejemplo de otros verdaderos siervos del Señor, y por medio del ministerio práctico. (1 Cor.11:1, 1 Tes.1:6-7, 2 Tim.3:10-11)
76. Los grados y títulos académicos son una motivación equivocada de prepararse para el ministerio.
Los estudiantes que con esta motivación se "preparan", adquieren solo conocimientos teóricos, y el conocimiento envanece (1 Cor. 8:1b).
77. Un buen número de estudiantes en los institutos bíblicos hoy no han nacido de nuevo, ni mucho menos tienen un llamado al ministerio.
En consecuencia, aun de los pastores y ministros no podemos estar seguros si realmente han nacido de nuevo.
78. Aquellos cristianos que realmente tienen un llamado al ministerio, a menudo no encajan en los institutos bíblicos actuales.
Pueden no ser inclinados hacia el estudio intelectual, y por tanto tendrán dificultad de cumplir con los requisitos académicos.
Pueden ser personas innovadores, y por tanto no encajarán en un entorno rígido y reglamentado.
Pueden sufrir mucha incomprensión de parte de sus profesores y compañeros que no comparten su celo por el Señor.
Pueden percibir que el ambiente de un instituto bíblico no es sano espiritualmente, y por tanto no consideran ser preparados allí.

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